Soñar entre colchones

¡Hola Mundo!

Si me conoces probablemente sepas que este es el decimotropecientos blog que [no] escribo, y es que por muchas ganas que tenga, mi tiempo es el que es y no da para tanto.

Hace ya más de 4 años que decidí elegir el camino difícil de luchar por lo que quieres, por ese sueño que no todos entienden, en plena crisis, siendo madre soltera y prácticamente con una mano delante y otra detrás. Las garantías de aquel sueño eran muy difusas, y dependían sólo de muchas ganas y mucho esfuerzo, tanto por mi parte como por parte de Enrique, mi socio.

Mi sueño nunca ha sido tener una súper empresa, forrarme de pasta y tener todo tipo de lujos. Mi sueño se centra más en trabajar a gusto en aquello que te llena, con gente que te aporta muchas cosas, y en aquello que crees y que además te permite ser persona. Lo de ser persona por aquel entonces significaba poder dedicarle a mi hija la atención que necesitaba, que ambas necesitábamos. Hoy en día sigue significando lo mismo.

Emprender tiene muchos muchos muchísimos inconvenientes que ya por aquel entonces sabía como hija, hermana, nieta, sobrina… de un montón empresarios y/o emprendedores  Pérez o Insa. Pero aún sabiéndolo, aún teniendo a papá diciendo que era una locura, mi sueño, mi hija, sin duda merecían intentarlo.

Más de 4 años después puedo decir que las cosas han sido más difíciles de lo que esperaba, pero también mucho más gratificantes de lo que al principio creía que serían. Además, volví a ser mamá, y eso significa que las ganas de comerme el mundo se duplicaban, pero mi tiempo también se reducía mucho. Si eres mamá o papá, seguro que sabes de lo que hablo…

Enfin, que si me necesitáis, seguimos dándolo todo en Dormitia  :)

El blog de Bea sobre comercio electrónico, emprendimiento y otros dolores de cabeza